lunes, 9 de mayo de 2016

El valor del profesional en la era tecnológica



En la búsqueda de la vivienda, algunas tareas se han delegado en los propios consumidores, que se ayudan de la tecnología para hacerlas por si mismos: extraer detalles de las viviendas que les interesan, comparar propiedades similares, obtener valoraciones y ver tendencias de precios del mercado, ver los alrededores y los servicios de la zona, …

Por otra parte, hay actividades en las que se requiere un asesoramiento profesional, como documentación, negociación, financiación, fiscalidad, informes del mercado inmobiliario local,… no todos los servicios son uberizables.

En 2015, el 87% de los compradores de vivienda, hicieron el proceso de compra junto con un agente inmobiliario (USA).

El proceso de compra de vivienda es más complicado de lo que parece antes de empezar; diría que es muy difícil si el objetivo el comprador es encontrar la vivienda apropiada al precio y en el momento deseado.

Si nos fijamos en el proceso inverso, los propietarios tienen también un camino complicado para poder vender su propiedad.

No todos los consumidores entienden el valor que confiere trabajar con un agente inmobiliario, ya que la industria inmobiliaria no se ha caracterizado por saber transmitirselo. Es un aspecto que va cambiando en los últimos años: ejemplos de buena comunicación de servicios inmobiliarios.

La opinión pública piensa en los inmobiliarios como meros comerciales, incluso solo como enseña-pisos, cuando el proceso de venta es sólo una pequeña parte de la labor que realizan.

La realidad es que casi el 90% del tiempo de los agentes se destina a aconsejar a compradores y a vendedores, a través del proceso de compraventa.

Los inmobiliarios son vulnerables, no por la aparición de internet y nuevas tecnología, sino porque no hacen un buen trabajo explicando su propuesta de valor o propuesta única de venta; son mejores haciendolo que diciendolo.

La tecnología ayuda a los particulares, pero también a los profesionales.

La tecnología no los hace indispensables, ni los elimina del mercado.

El valor de su experiencia, confianza y servicios diferenciales, es lo que los hace necesarios.

sábado, 30 de abril de 2016

Los factores clave para lograr el éxito





Tú decides como quieres ver tu  mundo,    pones  el  color  a  los  cristales  de  tus  lentes 
con los que observas tu vida y el universo”.

Los  factores  de  éxito  en  la  carrera y la vida personal, aquel éxito que la gente ve y percibe de nosotros está formado por  dos  elementos  fundamentales:  por  una  parte,   la   experiencia   que   has   adquirido,   las    habilidades,    conocimientos,    atributos    profesionales desarrollados con ese esfuerzo permanente y persistente de haber estudiado la secundaria, la preparatoria y la universidad hasta   obtener   un   título   universitario.   Por   supuesto, con la experiencia profesional y de vida.

El  segundo  elemento  clave  para  el  éxito,  es  la  conducta  observable,  el  comportamiento,  actitud atenta y acomedida, siempre buscando ayudar.  Si  estás  en  una  empresa,  debes  dar  el  mejor  desempeño  posible,  contribuir  al  trabajo  del  equipo,  a  la  colaboración  y  buen  ambiente.

Existen  momentos  clave  para  que  observes  como actúa una persona: por ejemplo cuando se presentan dificultades. Si ante el estrés y los problemas lo que yo hago es insultar, denostar, acusar  a  los  demás,  probablemente  quede  marcado  como  alguien  que  tenga  mucho  talento,   habilidad   pero   poca   inteligencia   emocional y limitadas capacidades humanas.

Por  lo  tanto,  cultiva  tu  mentalidad  y  carácter  a través del estudio, al asistir a conferencias, platicas,   lectura   sobre   los   temas   que   te   permitirán fortalecer y mejorar tus habilidades intangibles, tu conducta observable y actitud, que  es  un  factor  clave  para  el  éxito  en  la  vida  de  todas  las  personas  y  de  todas  las empresas.

Los pilares de tu mentalidad
Los pilares de un negocio, al igual que de una vida personal, son fundamentalmente tres:

En  primer  lugar,  los  valores.  ¿Qué  son  los valores  en  una  empresa  o  en  una  persona?

Son las cosas que nos son negociables, son las cosas en las que creemos, representan los principios o las bases culturales sobre las que se va a regir nuestra empresa; es decir, el alma de nuestro negocio. Si nosotros no definimos los valores que se van a seguir, por más que seamos una empresa pequeña, iremos dando tumbos  a  través  de  la  vida  empresarial,  y  te  faltará una guía.

Igual    de    importante,    la    misión    de    la    empresa  es  la  razón  de  ser  del  negocio;  tenemos   que   definir   para   que   existimos,   independientemente  del  tiempo  que  pase  de  aquí  a  10,  15  o  20  años.  Qué  es  lo  que  vamos  a  estar  haciendo,  por  qué  existimos,  cuál es nuestro papel en la sociedad y en la comunidad empresarial.

Finalmente,  la  visión  empresarial  involucra  una  definición  de  hacia  dónde  vamos,  hasta  dónde   queremos   llegar,   cómo   queremos   vernos de aquí a 5 o 10 años.

Entonces,     recapitulando     3     elementos     fundamentales  válidos  para  un  negocio  y  también para la vida personal... Definición de los valores que nos guían; la misión, que es la razón de ser de porque estamos aquí, y una definición  gradual  de  la  visión  empresarial  que  nos  va  a  llevar  a  convertirnos  en  lo  que  queremos ser.

La pirámide de la coherencia
Si quieres realmente enfocarte hacia el futuro y  obtener  los  resultados  que  ansías,  piensa  en  esto:  En  primer  lugar,  visualiza  tu  vida  como  una  pirámide  en  cuya  base  están  tus  valores,  las  cosas  que  son  importantes  para  ti  y  la  visión  de  lo  que  quieres  conseguir  en  tu  vida.  Hablemos  de  un  periodo  de  aquí  a  5  años,  por  ejemplo.  Entonces  la  base  de  la  pirámide  de  la  coherencia  son  tus  valores  y  tu visión, posteriormente esas metas divídelas en proyectos, ya con fechas más específicas.
Entonces    es    factible    definir    actividades    diarias,  muchas  veces  comienzas  el  día  y  no  sabes  qué  hacer,  pierdes  el  tiempo  o  terminas   cansado   con   una   sensación   de   productividad. Es porque no estás coherentes con una definición de tu futuro. 

No se olviden, visualicen en su mente en este momento una pirámide, en la parte de abajo sus valores y su misión, sobre eso sus metas, más arriba todos sus proyectos. Así pueden definir con toda claridad, priorizar y manejar sus  actividades  diarias.  No  se  olviden  que  la  pirámide  de  la  coherencia  los  lleva  a  la  realización personal de su futuro.

Aquello  que   emites  hacia  el  universo,  el  universo  te  lo  regresa.  Entonces  tienes  que  acostumbrarte  a  emitir  pensamientos  y   emociones   positivas,   pensamientos   de   realización  y  de  logro,  de  satisfacción,  de  felicidad,  esto  para  que  el  universo  te  lo  regrese.

Usando la Ley de la Atracción

¿Qué   método   puedo   recomendarte   para   activar y vivir la Ley de la Atracción?

En    primer    lugar    haz    diariamente    tus    afirmaciones  positivas;  son  frases  cortas  de  logro y de éxito habladas en tiempo presente, sobre qué quieres ser.

En  segundo  lugar,  el  hábito  de  agradecer  todos  los  días.  Por  lo  menos  tres  veces  a  alguien,  por  cualquier  detalle  que  tengan  contigo. Visualizar tu futuro cada día, qué es lo que quieres lograr, enamórate de esa idea y da pasos diarios para llegar a ello.

Por  otra  lado,  el  hábito  de  meditar  o  rezar  a   diario   por   lo   menos   un   minuto   será   reconfortante.  La  recomendación  es  tener  firmeza  en  tus  propósitos  y  creer  en  tus  propios  sueños,  todas  las  maravillas  que  vemos   alrededor.   Fueron   creadas   por   el   hombre,  nacieron  del  sueño  de  alguien  que  no  se  dejó  vencer  por  el  pesimismo  de  los  demás.

Enfócate  en  lo  positivo,  recuerda  la  frase: 
“Tú  decides  como  quieres  ver  tu  mundo,    pones  el  color  a  los  cristales  de  tus  lentes  con los que observas tu vida y el universo”.

Finalmente, la última recomendación es vivir en un estado positivo y de gratitud constante que  sembrará  en  ti  mismo,  y  en  los  demás,  aquella   esperanza   y   optimismo   que      quieres para tu vida futuro.

 José Eduardo Villacís Mora /www.ideasparapymes.co


domingo, 24 de abril de 2016

Las 10 habilidades necesarias para ser un buen CEO



Forbes en español reúne algunos de los valores que hacen falta para llegar a ser un buen líder corporativo: 

1. Honestidad
 
La transparencia tiene un gran valor en cualquier persona, pero adquiere una dimensión aún mayor cuando hablamos de liderazgo empresarial. La única manera de lograr que un equipo trabaje con ganas y en la misma dirección, un CEO debe ser claro y honesto de forma que sus acciones sean consecuentes con sus palabras.

2. Capacidad de motivar a otros
 
Para que un proyecto o una compañía salga adelante y marque la diferencia no es suficiente con que el CEO de la empresa crea en él. El primer paso es que el equipo al completo entienda qué está haciendo, esté motivado y crea realmente en el valor añadido que supone para la compañía o los clientes.

3. Ser un buen comunicador
 
No hay liderazgo sin buenas habilidades comunicativas. Un CEO puede tener ideas brillantes, pero si no sabe comunicarlas y transmitirlas en las reuniones, conversaciones o llamadas, éstas pierden gran parte de su valor.

4. Espíritu de equipo
 
Un CEO debe ser consciente de que, por muy bueno y que sea, ninguna operación la cierra él solo. Se dice que un buen jefe es aquel capaz de lograr que personas corrientes tengan rendimientos extraordinarios. Un CEO no es nada sin su equipo, y lo sabe, y por ello se esfuerza por trabajar de manera coordinada con supervisores y subordinados con el fin de alcanzar las metas colectivas.

5. Perspectiva a largo plazo
 
La visión de futuro es un rasgo esencial que debe caracterizar a todo buen CEO. Cuando uno está inmerso en la rutina y en los pequeños proyectos diarios es fácil perder la perspectiva a largo plazo y olvidar cuál es la verdadera meta, y ese es un lujo que ningún líder que se precie puede permitirse.

6. Enfoque al cliente
 
Un buen CEO debe ser consciente de que el centro de todo es el cliente. Debe tener la empatía suficiente para analizar y comprender el pensamiento, hábitos y comportamiento de sus clientes potenciales, y actuar orientado al servicio en todo momento.

7. Pasión
 
Esta tercera característica debería estar escrita en mayúsculas. La pasión debe ser el motor de cada movimiento de un CEO; no existe otra forma de afrontar un trabajo tan exigente con entusiasmo y optimismo.

8. Sentido de la responsabilidad
 
El respeto por los plazos debe ser sagrado para cualquier CEO. El compromiso con la compañía debe ser absoluto, y tan capaz de responsabilizarse de los fallos cometidos como de celebrar los éxitos. Una persona que tiende a echar la culpa a los demás nunca podrá ser un buen CEO.

9. Espíritu emprendedor
 
Más allá de las siglas, un CEO es ante todo un líder y, como tal, debe estar pensando constantemente en nuevos enfoques y soluciones originales. Ser creativo e innovador es fundamental para perfeccionar los sistemas y mejorar la productividad, la eficiencia y la cultura de la empresa.

10. Curiosidad natural
 
Un buen CEO es una persona con sed de conocimiento, que no se conforma ni cree que lo sabe todo, sino que siempre está ávido de saber más.

sábado, 2 de abril de 2016

5 estrategias sobre el liderazgo de Jesús


¡Es emocionante escribir sobre el liderazgo de Jesús! ¿Te imaginas cómo habrá sido estar ahí?  ¡Multitudes inmensas de personas escuchando la Palabra de Dios directamente de la boca de Dios! ¡Algo maravilloso en verdad!

La capacidad de impactar en las personas de Jesús es, seguramente, la más impresionante de la historia de la humanidad, al punto tal, que en el día de hoy sigue cambiando con sus prácticas enseñanzas la vida de millones de seres humanos en el planeta.

Uno de los “gurús” más reconocidos en el tema de “liderazgo” John Maxwell, define el tema de la siguiente manera:

“Liderazgo es influencia. Eso es. Nada más y nada menos. El que piensa que es líder y nadie lo sigue se está engañando”. Es una gran definición para reconocer el liderazgo de Jesús.

Sí contrastamos ésta definición de Liderazgo con lo que se menciona en Lucas 5:1 que “el gentío se agolpaba sobre él (sobre Jesús) para oír la palabra de Dios.” podemos ver claramente que por su influencia Jesús es un líder excepcional.

Pero, ¿Cuáles son los puntos clave de su liderazgo? ¿Qué tenía de excepcional para impactar tanto en las personas? ¿Podremos imitarlo
Estos son cinco de sus estrategias que vemos que Jesús usó:

1 – Jesús oró y ayunó durante toda la noche pidiendo a Dios para que el Señor dirigiera su equipo. Jesús es un líder que Siente Compasión por la Gente

2 – Jesús escogió a personas “sin educación y sin formación”. Él no escogió a sus líderes, él formó a sus propios líderes. ¡Jesús es un líder que enseña con paciencia a sus compañeros de equipo!

3 – Jesús entrenó a sus seguidores  y tuvo la paciencia para guiarlos con el ejemplo, y luego les dio oportunidad de hacer lo mismo.

4 – Jesús esperaba que los que estaban con él, harían mayores cosas que él.

5 – Jesús dio su vida por y para los que estaban con él. Es un líder que Ama y Sirve.

Jesús fue exitoso en la construcción de un grupo de líderes para llegaran al mundo según su generación.

Tuvieron éxito porque los amaba, por eso los entrenó y los capacitó para que lo hicieran.

sábado, 26 de marzo de 2016

"30 cosas que debes empezar a hacer por ti mismo"





La lista de las "30 cosas que debes empezar a hacer por ti mismo", que reúnen una serie de actitudes humanas saludables. ¿Que tal si las pones en práctica?



1. Empieza a pasar más tiempo con las personas correctas



Estas son las personas que te gustan, que te quieren y aprecian, y que te impulsan a mejorar de forma saludable y estimulante. Son esas personas que te hacen sentir más vivo, y no sólo aceptan quien eres ahora, sino que también están de acuerdo con quien quieres ser, incondicionalmente.



2. Empieza a enfrentar tus problemas con valentía


No son tus problemas lo que te definen, sino cómo reaccionas y te recuperas de ellos. Los problemas no desaparecen si no actúas. Haz lo que puedas, cuando puedas y reconoce lo que haces Es cuestión de dar pasos de bebé en la dirección correcta, centímetro a centímetro. Estos centímetros cuentan, y suman metros y kilómetros a largo plazo.



3. Empieza a ser honrado, sobre todo contigo mismo


Sé honrado sobre lo que está bien, así como esto sobre lo que hay que cambiar. Sé honrado sobre lo que quieres alcanzar y quién quieres llegar a ser. Sé honrado con todos los aspectos de tu vida, siempre. Porque tu eres la única persona con la que siempre puedes contar. Busca la verdad en tu alma, para que realmente sepas quién eres. Cuando hagas así, comprenderás mejor dónde estás ahora y cómo llegaste aquí, y estarás mejor preparado para saber adónde quieres ir y cómo llegar allí.



4. Empieza a hacer de tu propia felicidad una prioridad


Tus necesidades importan. Si no te valoras, no te cuidas y no te defiendes, te estás saboteando. Recuerda, es posible cuidar de tus necesidades y al mismo tiempo, cuidar de las personas que están a tu alrededor. Y cuando tus necesidades estén atendidas, probablemente serás mucho más capaz de ayudar a los que necesitan.



5. Empieza a ser tu mismo, genuina y orgullosamente


Intentar ser otra persona es desperdiciar la persona que eres. Sé tu mismo. Abraza a la persona que hay en ti, que tiene ideas, fuerza y belleza como nadie. Sé la persona que sabes que eres – la mejor versión de ti – a tu manera. Por encima de todo, sé fiel a ti mismo, y si de corazón no quieres hacer algo, no lo hagas.



6. Empieza a prestar atención y a vivir el presente

El ahora es un milagro. Ahora es el único momento que tienes garantizado. Ahora es la vida. Entonces deja de pensar en cómo las cosas mejorarán en el futuro, o lo que no hiciste en el pasado. Aprende a vivir “aquí y ahora” y a experimentar lo que sucede. Aprecia el mundo por la belleza que posee en este momento.



7. Empieza a valorar las lecciones que tus equivocaciones enseñan

Está bien cometer errores. Los errores son los grados del progreso. Si no te equivocas de vez en cuando, es que no te estás esforzando lo suficiente y no estás aprendiendo. Asume riesgos, tropieza, cae, y, en seguida, levántate e inténtalo de nuevo. Date cuenta de que te estás esforzando, aprendiendo, creciendo y mejorando. Las conquistas significativas se logran casi invariablemente realizadas al final de un largo camino de fracasos. Uno de los “errores” que temes podría ser el mayor logro de tu vida.



8. Empieza a ser más amable contigo mismo

Si tuvieras un amigo que hablara contigo de la misma forma como, a veces, tu te hablas a ti mismo, ¿cuánto tiempo permitirías que esa persona fuese tu amiga? La manera como te tratas a ti mismo establece el patrón para los demás. Si no te quieres a ti mismo, nadie más lo hará.



9. Empieza a disfrutar de lo que ya tienes

El problema de muchos de nosotros es que pensamos que vamos ser felices cuando alcanzamos cierto nivel en la vida – un nivel que otros tienen – tu jefe con el escritorio de la esquina, el amigo de tu amigo con su mansión en la playa, etc. Por desgracia, puede llevar algún tiempo antes de que llegues allí, y cuando llegues tendrás seguramente un nuevo objetivo en la cabeza. Acabarás gastando toda tu vida intentando lograr algo nuevo, sin nunca parar para apreciar lo que tienes ahora. Entonces, quédate en silencio todas las mañanas y aprecia dónde estás y lo que tienes.



10. Empieza a crear tu propia felicidad

Si estas a la espera de alguien que te haga feliz, estás perdiendo el tiempo. Sonríe porque puedes. Escoge la felicidad. Sé el cambio que quieres ver en el mundo. Sé feliz con quien estás ahora, y deja que tu positividad inspire tu día a día. La felicidad se encuentra a menudo cuando y donde decides procurarla. Si procuras ser feliz dentro de las oportunidades que tienes, acabarás por encontrarla. Pero si constantemente procuras otra cosa, por desgracia, también la encontrarás.



11. Empieza a dar una oportunidad a tus ideas y sueños

En la vida, no se trata tanto de tener una oportunidad, sino de arriesgar. Nunca estarás seguro al 100% de que funcionará, pero puedes estar seguro al 100% de que si no lo haces no funcionará. ¡La mayoría de las veces sólo necesitas dar un paso adelante! Y no importa el resultado, siempre acaba como debería. Tu éxito estará en haber aprendido: siempre ganas.



12. Empieza a creer que estás preparado para tu próxima etapa

¡Estas preparado! Piensa eso. Tienes todo lo que necesitas ahora para dar el próximo paso adelante, puedes ser pequeño, pero debes ser realista. Abraza las oportunidades que surgen en tu camino, y acepta los desafíos – son regalos que te ayudarán a crecer.



13. Empieza nuevas relaciones por buenas razones

Entra en nuevas relaciones con personas confiables, honradas, que reflejen la persona que eres y la que quieres ser. Escoge amigos que estés orgulloso de conocer, personas que admiras y que te muestren amor y respeto – personas que retribuyan tu bondad y tu compromiso. Y presta atención a lo que hacen, porque las acciones de una persona son mucho más importantes que sus palabras o que los demás dicen de ellas.



14. Empieza a dar una oportunidad a las personas que conoces

Parece desagradable, pero no puedes mantener todos los amigos que tenías. Las personas y sus prioridades cambian. Algunas relaciones desaparecen, otras crecen. Aprecia la posibilidad de nuevas relaciones cuando naturalmente te distancias de las que ya no funcionan. Confía en tu juicio. Abraza nuevas relaciones, sabiendo que estás entrando en territorio desconocido. Estate dispuesto a aprender, estate dispuesto al desafío y estate dispuesto a encontrar a alguien que cambie tu vida para siempre.



15. Empieza a competir contra una versión anterior de ti mismo

Inspírate en los demás, aprecia a los demás, aprende con los demás, pero sepas que competir con los demás es perder el tiempo. Estás en competición con una persona, una sólo – tu mismo. Estás compitiendo para ser lo mejor que puedas. Tu objetivo es romper tus propios records.



16. Empieza a apoyar la victoria de los demás

Empieza a darte cuenta de lo que te gusta de los demás, y díselo. Apreciar lo que hay de increíble en las personas a tu alrededor sólo lleva a lugares, buenos, productivos, gratificantes y pacíficos. Alégrate por los que están mejorando. Apoya sus victorias. Agradece abiertamente las bendiciones que ellos reciben. Lo que va vuelve, y más pronto o más tarde, las personas a las que apoyas te apoyarán.



17. Empieza a ver el lado positivo de las situaciones difíciles

Cuando las cosas son difíciles, y sientes que te hundes, respira profundamente y mira el lado positivo – los pequeños signos de esperanza. Recuerda que puedes y que serás más fuerte cuando pasen los tiempos difíciles. Y permanece consciente de tus bendiciones y victorias – todas las cosas en tu vida que están bien.

Concéntrate en lo que tienes, no en lo que no tienes.



18. Empieza a perdonarte a ti mismo y a los demás

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Todos estamos heridos por nuestras propias decisiones y por los demás, y aunque el dolor de esas experiencias es normal, a veces dura mucho tiempo. Revivimos el dolor repetidamente y tenemos dificultad en dejarlo ir. El perdón es el remedio. Eso no significa que estás apagando o olvidando lo que sucedió en el pasado, sino que estás dejando de lado el resentimiento y el dolor, y que estás escogiendo aprender del incidente y seguir adelante en la vida.





19. Empieza a ayudar a los que están a tu alrededor

Preocúpate de las personas. Oriéntalas si conoces un camino mejor. Cuanto más ayudes a los demás, más ellos querrán ayudarte. El amor y la bondad generan amor y bondad.



20. Empieza a oír tu voz interior

Si te ayuda, discute tus ideas con las personas más próximas, pero date a ti mismo el espacio suficiente para seguir tu propia intuición. Sé fiel a ti mismo. Di lo que tienes que decir. Haz lo que tu corazón dice que es verdad.



21. Empieza a estar atento a tu nivel de estrés y haz pequeños descansos

Para. Respira. Date permiso para hacer un descanso, reagrupar y avanzar con claridad y propósito. Cuando estés muy ocupado, un breve receso puede rejuvenecer tu mente y aumentar tu productividad. Estas pausas cortas te ayudaran a recuperar la salud y a reflexionar sobre tus acciones recientes, así tendrás la certeza de que están alineadas con tus objetivos.


22. Empieza a percibir la belleza de los pequeños momentos

En vez de esperar que pasen grandes cosas – boda, hijos, gran promoción, ganar la lotería – encuentra la felicidad en las pequeñas cosas que pasan todos los días. Pequeñas cosas, como tomar tranquilamente una taza de café al empezar la mañana, o el delicioso olor y sabor de una comida casera, o el placer de compartir algo que amas con alguien más, o tomarte de la mano con tu pareja. Percibir estos  pequeños placeres diarios marcan una gran diferencia en tu calidad de vida.




23. Empieza a aceptar las cosas cuando no son perfectas

Recuerda, “perfecto” es enemigo de lo “bueno”. Uno de los mayores desafíos para las personas que quieren mejorar a sí mismas y al mundo es aprender a aceptar las cosas como son. A veces es mejor aceptar y apreciar el mundo como es, y a las personas como son, en vez de intentar hacer que todo y todos estén en conformidad con un ideal imposible. No, no debes aceptar una vida mediocre, pero debes aprender a amar y valorar las cosas también cuando no son perfectas.



24. Empieza a trabajar tus objetivos todos los días

Recuerda, un viaje de mil kilómetros empieza con un paso. Sea cual sea tu sueño, da cada día un pequeño paso, pero coherente con él. ¡Ve y haz algo! Cuanto más trabajes, más suerte tendrás. Aunque muchos decimos, en algún momento de la vida, que queremos seguir nuestra vocación, pocos son los que de verdad trabajan para que esto suceda. Por “trabajar por ello”, quiero decir dedicarte consistentemente al resultado final.



25. Empieza a decir cómo te sientes

Si estás sufriendo, date el espacio y el tiempo necesarios para sentir el dolor, pero no te cierres en él. Habla con las personas cercanas. Diles la verdad de cómo te sientes. El simple hecho de desahogarte es el primer paso para sentirte bien.



26. Empieza a asumir la responsabilidad plena de tu vida

Sé responsable de tus decisiones y de tus errores, y estate dispuesto a tomar las medidas necesarias para mejorar. O asumes la responsabilidad de tu vida, o alguien lo hará. Y cuando alguien lo haga, serás esclavo de sus ideas y sueños, en lugar de ser un pionero de los tuyos. Eres el único que puede controlar directamente el resultado de tu vida. Y no, no será siempre fácil. Cada persona tiene un montón de obstáculos delante. Pero tienes que asumir la responsabilidad de tu situación y superarlos. Optar por lo contrario es elegir una vida de mera existencia.



27. Empieza a alimentar tus relaciones más importantes

Lleva a tu vida, y a las de los que quieres, alegría verdadera y honrada, sencillamente diciéndoles regularmente lo que significan para ti. No puedes serlo todo para todos, pero puedes serlo todo para algunas personas. Decide quienes son esas personas en tu vida y trátalas como si fueran reyes. Recuerda, no necesitas muchos amigos. Sólo aquellos con los que puedes contar.



28. Empieza a concentrarte en lo que puedes controlar

No puedes cambiarlo todo, pero siempre puedes cambiar algo. Desperdiciar tu tiempo, talento y energía emocional con cosas que están más allá de tu control es un camino seguro a la frustración, la miseria y el estancamiento. Invierte tu energía en las cosas que puedes controlar y actúa sobre ellas ahora.




29. Empieza a concentrarte en los resultados positivos posibles

La mente tiene que creer que puede hacer algo antes de que sea realmente capaz de hacerlo. El camino para superar los pensamientos negativos y las emociones destructivas es desarrollar emociones positivas que son más fuertes y más poderosas. Oye tu voz interior y sustituye los pensamientos negativos por positivos. Independientemente de lo que la situación parece, enfócate sobre lo que quieres que pase y, en seguida, de el próximo paso positivo. No, no puedes controlar todo lo que pasa, pero puedes controlar cómo reaccionas a las cosas. La vida de todos tiene aspectos positivos y negativos. A largo plazo, si eres o no feliz depende mucho de cuáles son los aspectos en los que más te has enfocado en la vida.



30. Empieza a darte cuenta de lo rico que eres ahora

Henry David Thoreau dijo una vez: “Riqueza es la capacidad de experimentar la vida plenamente”. Incluso en tiempos difíciles, es siempre importante mantener las cosas en perspectiva. No dormiste con hambre anoche. No dormiste en la calle. Puedes elegir qué vestir esta mañana. No te has cansado. No tuviste miedo. Pudiste acceder al agua potable. Tienes acceso a cuidados médicos. Tienes acceso a internet. Puedes leer. Algunos podrían decir que eres increíblemente rico, así que da gracias por lo que tienes.




(Y lo más importante: si te unes a Dios y das un sentido espiritual a cada una de esas actitudes, ¡la aventura de la vida valdrá mucho más la pena!)

 Por:  Josefa Del Real