sábado, 25 de junio de 2016

Las redes sociales y el negocio inmobiliario


Así como pueden convertirse en generadoras de negocios también llevan a evitar la desintermediación. Crecen los grupos y páginas específicas así como también la oferta directa

 

redes sociales y mercado inmobiliario


El móvil para la mayoría de la población que vive en ciudades se ha convertido en algo imprescindible dentro de la vida diaria. A través de él, la mayoría de los habitantes urbanos nos informamos e interactuamos, configurándose también para muchas actividades en una herramienta laboral insustituible. 

El entorno tecnológico que se sintetiza en el móvil hace de este cada vez más una plataforma que multiplica exponencialmente y acelera el crecimiento del uso de las redes sociales y espacios de conectividad, los cuales están cambiando usos, costumbres, relaciones y formas de hacer negocios.

redes sociales y mercado inmobiliario


Más allá del uso “social” que deriva del nombre utilizado para catalogar a Facebook, Twitter, Instagram, linkedin, whatsaap o snapchat, entre otras existentes y entre las que vendrán, resulta irrefutable que ya las hemos adoptado como medios naturales para comunicar múltiples mensajes y establecer los más variados vínculos. 

Como es lógico, también dentro de estas redes y más allá de su uso para marketing y promoción de productos inmobiliarios que en ellas se haga, a través de un trabajo específico y profesional que incluye pagar anuncios o patrocinios, cada vez más es utilizada por el público en general para hacer conocer que está en la búsqueda de un auto, un nuevo trabajo o también una nueva vivienda.

redes sociales y mercado inmobiliario


Hoy ya resulta usual encontrarse entre los post de Facebook, con mensajes donde alguien comunica que está buscando un departamento en alquiler o que puso en venta su casa o que está buscando un departamento amoblado para un primo que viene a estudiar desde el exterior. 

Así como parte de estos mensajes pueden ser aprovechados para acercar una solución por parte de las inmobiliarias a través de su cartera o bien captar nuevas propiedades, también facilitan el contacto directo que evita la intermediación.

redes sociales y mercado inmobiliario


Si bien esta comunicación potenciada entre particulares es vista aún como una amenaza latente por el sector de la intermediación inmobiliaria, lo cierto es que ya se hizo notar dentro del segmento del alquiler residencial tradicional donde no abunda la oferta de buena calidad a través de los canales tradicionales. 

Sobran las referencias, locales e internacionales, de particulares que logran alquilar un departamento entre sus “amigos” o sus contactos o los “amigos de sus amigos” o los “contactos de sus contactos”. 

Esta tendencia no sólo se advierte entre mensajes aislados sino que se verifican y potencian a través de grupos específicos que se unen en torno de un interés común como puede ser el de alquilar o comprar o vivienda.

A nivel local en Facebook existen ya grupos cerrados exclusivos para alquiler y venta entre particulares que cuentan con varias decenas de miles de integrantes e incluso superan en algún caso los 175 mil seguidores. Con solo poner “Dueño vende” o solamente “Dueños” se puede observar y verificar esta tendencia.

redes sociales y mercado inmobiliario


Así, ya no se trata de pensar o ver que hacer en y con las redes, estamos en las redes, por ende cualquiera sea el rol, profesión o actividad que se desarrolle, las redes y la tecnología lo están poniendo en crisis. 

Sin duda quien no advierta esta nueva realidad, se sentirá amenazado, buscará protegerse y terminará aislado. Pero, para quien la acepte como parte de una nueva dinámica social, cultural y económica, y la incorpore a tiempo se abre también una enorme ventana de oportunidad.

© ReporteInmobiliario.com, 2003-2016, viernes 24 de junio de 2016


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domingo, 19 de junio de 2016

Ventajas Competitivas basadas en Costos: Un Enfoque Estratégico




          Las ventajas competitivas podrían provenir fundamentalmente de dos fuentes, por un lado a través del desarrollo de estrategias de diferenciación de productos que suele consistir en posicionar las marcas, los productos y las percepciones respecto a los atributos de los productos para el consumidor final, basando la competencia en cualidades del producto; y por el otro lado la competencia en precios basándose fundamentalmente en ventajas de costos, especialmente en aquellos mercados de commodities o de baja diferenciación de los productos y de las marcas.

          Sin embargo, incluso en aquellos mercados de productos diferenciados, la eficiencia en costos, implica la principal fuente de creación de valor para la empresa en la medida que posicionar el producto y su valor social implique el uso de un reducido y eficiente monto de recursos y sus costos asociados.

          A lo largo de la historia se ha asumido que la gerencia estratégica ha prestado especial atención a desarrollar ventajas en costos como una de las primeras bases de las ventajas competitivas en una industria[1]. Si bien a lo largo de gran parte del siglo XX se creía que grandes corporaciones que explotaban economías de escala y de alcance obtenían una fuente de ventajas competitivas en costos, desde los años ochenta del siglo pasado se prestó mayor atención al enfoque sobre ventajas competitivas en costos basado en la Curva de Experiencia, consistente en la relación negativa entre el Costo Unitario y la producción acumulativa a lo largo del tiempo, como lo destacara el Boston Consulting Group[2]. De hecho, la economía industrial encontró en numerosos estudios la relación entre rentabilidad y posicionamiento de mercado. Sin embargo, la nueva economía industrial destaca que esta relación se debe causalmente a los procesos de aprendizaje mientras se produce que permiten reducir costos, así como a economías de escala e innovaciones que permiten por un lado posicionarse en el mercado y crecer como empresa, y por el otro mostrar una tendencia creciente de la producción acumulada a lo largo del tiempo.

          En la actualidad las empresas se enfocan en la reducción de costos vía procesos de reingeniería, trasladando actividades no eficientes a proveedores competitivos de servicios y desarrollando estrategias organizacionales que implican incentivos en reducción de costos a lo largo de la cadena de valor.
Un análisis de los costos requiere tomar en consideración múltiples factores, dependiendo de la importancia de cada uno de estos respecto al contexto y a características propias de cada una de las distintas industrias.
Los Drivers de las ventajas competitivas en costos suelen ser los siguientes sin pretender ser exhaustivos:
  1. Economías de Escala: Estas eficiencias o ahorros de costos relacionados con la escala operativa de las empresas igualmente dependen de: 
    1.  La Relación Técnica entre los Insumos y la Producción: Actividades económicas y productivas como por ejemplo la desarrollada en plantas petroquímicas, cuando ocurren incrementos en la producción no implica necesariamente incrementos en proporciones idénticas en el consumo y/o uso de los insumos[3].
    2. Indivisibilidad: Muchos recursos y factores productivos no se encuentran disponibles en pequeñas escalas, por lo que se requiere cierto nivel de tamaño operativo para poder realizar la actividad económica y productiva.
    3. Especialización: Los incrementos en escalas facilitan la especialización de tareas, constituyendo evidencia de una natural división del trabajo y su necesidad cuando las escalas y operaciones aumentan y se vuelven cada vez más complejas. La especialización promueve aprendizaje y reduce pérdida de tiempos y costos de cambio en las distintas operaciones productivas.
  1. Economías de Aprendizaje:
          Existe una serie de costos que pueden ser reducidos mientras la empresa aumenta su escala operativa, la producción acumulada y el aprendizaje respecto a sus procesos. El aprendizaje puede ocurrir tanto de forma individual a través del mejoramiento de la destreza y capacidad de resolución de problemas, así como de forma grupal por medio del desarrollo de refinamiento de rutinas organizacionales.
  1. Técnicas y Procesos de Producción:
          Para muchos productos y servicios existen alternativas de procesos tecnológicos y productivos. Un proceso resulta tecnológicamente superior a otro cuando por cada unidad producida se utiliza una menor cantidad de un tipo de insumo sin exigir el aumento de otro de los insumos o de los factores productivos alternativos.  Cuando un proceso productivo utiliza más de un insumo que de otro, pero no en proporciones fijas, la eficiencia en costos dependerá de los precios relativos de los insumos en cuestión. Nuevos procesos productivos podrían incidir radicalmente sobre los costos. Cuando el proceso de innovación se encuentra representado por un equipo de capital, su difusión podría ser relativamente rápida. Sin embargo, todos los beneficios de los nuevos procesos suelen requerir cambios en todo el sistema de diseño, así como incentivos hacia los empleados, un nuevo diseño del producto, de las estructuras organizacionales e incluso de los controles de gestión.
                En ocasiones las mejoras en la productividad asociadas a procesos de innovación se deben a mejoras organizacionales más que a innovaciones tecnológicas o a una nueva maquinaria. La mejora en los procesos, el ahorro de tiempo, la producción a tiempo, la reducción de costos de logística e inventarios, la mejora de calidad y de gerencia suelen constituir producto de procesos continuos.
  1. Diseño del Producto:
          El diseño del proceso de creación, elaboración y producción de un producto, más que el simple diseño de la funcionalidad y estética del mismo podría ofrecer posibilidades sustanciales de ahorro en costos, especialmente cuando nos encontramos en etapas de introducción de un nuevo proceso tecnológico.
  1. Costos de los Insumos:
          Las empresas dentro de una misma industria o sector no tienen por qué pagar el mismo precio por los mismos tipos de insumos. Existen elementos que podrían incidir en reducciones significativas en los costos y en los precios de dichos insumos:
  • Dispersión de Precios producto de diferencias en las localizaciones de los oferentes de los insumos.
  • La integración vertical o la propiedad sobre una fuente económica de materia prima o insumos, especialmente en procesos productivos intensivos en estos insumos, pudieran significar un acceso menos oneroso a los mismos por parte de las empresas.
  • Las diferencias en los poderes de negociación entre los distintos estadios de la cadena de valor podrían determinar reglas de reparto del valor del bien, distintas entre sí.
  1. Utilización de la Capacidad Instalada:
          Podría resultar cierto que en el corto o mediano plazo la capacidad productiva instalada es más o menos fija y variaciones en la producción implicarían que la utilización de la capacidad aumente o disminuya. En ciertos tipos de sectores donde  la mayoría de los costos resultan fijos –por ejemplo, en las aerolíneas- el beneficio es altamente sensible a caídas en la demanda. Un reto crítico para realizar ajustes efectivos en la capacidad productiva consiste en identificar y distinguir la capacidad ociosa cíclica de corto plazo de aquella capacidad ociosa estructural de largo plazo.
  1. Eficiencia Residual:
          En muchas industrias, los Drivers básicos de costos –escala, tecnología, diseño de producto y procesos, costos de los insumos, materias primas y factores productivos, así como capacidad utilizada- no resultan suficientes para explicar completamente por qué una empresa en una industria determinada posee costos unitarios inferiores a otra empresa de la competencia. Incluso cuando estos Drivers de costos son considerados y controlados, persisten diferencias en los costos unitarios entre empresas de un mismo sector o industria. Tales eficiencias residuales se relacionan con, hasta donde una empresa podría estar aproximándose a su frontera de eficiencia en el óptimo de sus operaciones. Las eficiencias residuales dependen de la habilidad de las empresas para eliminar carencias y deficiencias organizacionales o Ineficiencias-X, en ocasiones entendidas como deseconomías de escala o costos relacionados con las dificultades derivadas de manejar y gerencias grandes dimensiones de planta u operativas.

          Un análisis de los costos requiere que sea desagregado e identificado cada estadio de la cadena de valor dentro del proceso productivo de la empresa. Así las cosas se hace imperativo identificar:
  1. La importancia relativa de cada actividad con respecto a los costos totales.
  2. Los Drivers de costos para cada actividad y la eficiencia comparativa con la cual la empresa desempeña cada una de las actividades.
  3. Cómo los costos de una actividad pudieran estar afectando los costos de otras actividades.
  4. Cuáles actividades resultan medulares para ser desarrolladas dentro de la empresa y cuáles podrían ser destinadas a contratos de outsourcing.
          Los fundamentos de una estrategia de reducción de costos deben significar comprender los determinantes de los costos de las empresas. Resulta importante poder hacer lectura detrás de la información contable de los costos para considerar los determinantes de la eficiencia de costos y analizar cada factor que incide como driver sobre los costos unitarios respecto a cada actividad de manera sistemática y comprensible.

          Las empresas podrían lograr una reducción dramática en los costos operativos enfocándose en aquellas actividades donde poseen ventajas de costos, delegando al mercado y/o proveedores de servicios algunas otras, mientras se hace reingeniería en ciertos procesos operativos y administrativos.
Enrique González, Master in Competition and Market Regulation, Universidad Pompeu Fabra. Master en Economía Industrial Universidad Carlos III de Madrid. Postgraduate Diploma in Economics for Competition Law, Kings College London, University of London.

[1] Grant Robert M. Contemporary Strategy Analysis. Seventh Edition. John Wiley & Sons, Ltd. 2010.
[2] Boston Consulting Group: Strategy Alternatives for The British Motorcycle Industria. London. 1975.
[3] Idem.

lunes, 9 de mayo de 2016

El valor del profesional en la era tecnológica



En la búsqueda de la vivienda, algunas tareas se han delegado en los propios consumidores, que se ayudan de la tecnología para hacerlas por si mismos: extraer detalles de las viviendas que les interesan, comparar propiedades similares, obtener valoraciones y ver tendencias de precios del mercado, ver los alrededores y los servicios de la zona, …

Por otra parte, hay actividades en las que se requiere un asesoramiento profesional, como documentación, negociación, financiación, fiscalidad, informes del mercado inmobiliario local,… no todos los servicios son uberizables.

En 2015, el 87% de los compradores de vivienda, hicieron el proceso de compra junto con un agente inmobiliario (USA).

El proceso de compra de vivienda es más complicado de lo que parece antes de empezar; diría que es muy difícil si el objetivo el comprador es encontrar la vivienda apropiada al precio y en el momento deseado.

Si nos fijamos en el proceso inverso, los propietarios tienen también un camino complicado para poder vender su propiedad.

No todos los consumidores entienden el valor que confiere trabajar con un agente inmobiliario, ya que la industria inmobiliaria no se ha caracterizado por saber transmitirselo. Es un aspecto que va cambiando en los últimos años: ejemplos de buena comunicación de servicios inmobiliarios.

La opinión pública piensa en los inmobiliarios como meros comerciales, incluso solo como enseña-pisos, cuando el proceso de venta es sólo una pequeña parte de la labor que realizan.

La realidad es que casi el 90% del tiempo de los agentes se destina a aconsejar a compradores y a vendedores, a través del proceso de compraventa.

Los inmobiliarios son vulnerables, no por la aparición de internet y nuevas tecnología, sino porque no hacen un buen trabajo explicando su propuesta de valor o propuesta única de venta; son mejores haciendolo que diciendolo.

La tecnología ayuda a los particulares, pero también a los profesionales.

La tecnología no los hace indispensables, ni los elimina del mercado.

El valor de su experiencia, confianza y servicios diferenciales, es lo que los hace necesarios.

sábado, 30 de abril de 2016

Los factores clave para lograr el éxito





Tú decides como quieres ver tu  mundo,    pones  el  color  a  los  cristales  de  tus  lentes 
con los que observas tu vida y el universo”.

Los  factores  de  éxito  en  la  carrera y la vida personal, aquel éxito que la gente ve y percibe de nosotros está formado por  dos  elementos  fundamentales:  por  una  parte,   la   experiencia   que   has   adquirido,   las    habilidades,    conocimientos,    atributos    profesionales desarrollados con ese esfuerzo permanente y persistente de haber estudiado la secundaria, la preparatoria y la universidad hasta   obtener   un   título   universitario.   Por   supuesto, con la experiencia profesional y de vida.

El  segundo  elemento  clave  para  el  éxito,  es  la  conducta  observable,  el  comportamiento,  actitud atenta y acomedida, siempre buscando ayudar.  Si  estás  en  una  empresa,  debes  dar  el  mejor  desempeño  posible,  contribuir  al  trabajo  del  equipo,  a  la  colaboración  y  buen  ambiente.

Existen  momentos  clave  para  que  observes  como actúa una persona: por ejemplo cuando se presentan dificultades. Si ante el estrés y los problemas lo que yo hago es insultar, denostar, acusar  a  los  demás,  probablemente  quede  marcado  como  alguien  que  tenga  mucho  talento,   habilidad   pero   poca   inteligencia   emocional y limitadas capacidades humanas.

Por  lo  tanto,  cultiva  tu  mentalidad  y  carácter  a través del estudio, al asistir a conferencias, platicas,   lectura   sobre   los   temas   que   te   permitirán fortalecer y mejorar tus habilidades intangibles, tu conducta observable y actitud, que  es  un  factor  clave  para  el  éxito  en  la  vida  de  todas  las  personas  y  de  todas  las empresas.

Los pilares de tu mentalidad
Los pilares de un negocio, al igual que de una vida personal, son fundamentalmente tres:

En  primer  lugar,  los  valores.  ¿Qué  son  los valores  en  una  empresa  o  en  una  persona?

Son las cosas que nos son negociables, son las cosas en las que creemos, representan los principios o las bases culturales sobre las que se va a regir nuestra empresa; es decir, el alma de nuestro negocio. Si nosotros no definimos los valores que se van a seguir, por más que seamos una empresa pequeña, iremos dando tumbos  a  través  de  la  vida  empresarial,  y  te  faltará una guía.

Igual    de    importante,    la    misión    de    la    empresa  es  la  razón  de  ser  del  negocio;  tenemos   que   definir   para   que   existimos,   independientemente  del  tiempo  que  pase  de  aquí  a  10,  15  o  20  años.  Qué  es  lo  que  vamos  a  estar  haciendo,  por  qué  existimos,  cuál es nuestro papel en la sociedad y en la comunidad empresarial.

Finalmente,  la  visión  empresarial  involucra  una  definición  de  hacia  dónde  vamos,  hasta  dónde   queremos   llegar,   cómo   queremos   vernos de aquí a 5 o 10 años.

Entonces,     recapitulando     3     elementos     fundamentales  válidos  para  un  negocio  y  también para la vida personal... Definición de los valores que nos guían; la misión, que es la razón de ser de porque estamos aquí, y una definición  gradual  de  la  visión  empresarial  que  nos  va  a  llevar  a  convertirnos  en  lo  que  queremos ser.

La pirámide de la coherencia
Si quieres realmente enfocarte hacia el futuro y  obtener  los  resultados  que  ansías,  piensa  en  esto:  En  primer  lugar,  visualiza  tu  vida  como  una  pirámide  en  cuya  base  están  tus  valores,  las  cosas  que  son  importantes  para  ti  y  la  visión  de  lo  que  quieres  conseguir  en  tu  vida.  Hablemos  de  un  periodo  de  aquí  a  5  años,  por  ejemplo.  Entonces  la  base  de  la  pirámide  de  la  coherencia  son  tus  valores  y  tu visión, posteriormente esas metas divídelas en proyectos, ya con fechas más específicas.
Entonces    es    factible    definir    actividades    diarias,  muchas  veces  comienzas  el  día  y  no  sabes  qué  hacer,  pierdes  el  tiempo  o  terminas   cansado   con   una   sensación   de   productividad. Es porque no estás coherentes con una definición de tu futuro. 

No se olviden, visualicen en su mente en este momento una pirámide, en la parte de abajo sus valores y su misión, sobre eso sus metas, más arriba todos sus proyectos. Así pueden definir con toda claridad, priorizar y manejar sus  actividades  diarias.  No  se  olviden  que  la  pirámide  de  la  coherencia  los  lleva  a  la  realización personal de su futuro.

Aquello  que   emites  hacia  el  universo,  el  universo  te  lo  regresa.  Entonces  tienes  que  acostumbrarte  a  emitir  pensamientos  y   emociones   positivas,   pensamientos   de   realización  y  de  logro,  de  satisfacción,  de  felicidad,  esto  para  que  el  universo  te  lo  regrese.

Usando la Ley de la Atracción

¿Qué   método   puedo   recomendarte   para   activar y vivir la Ley de la Atracción?

En    primer    lugar    haz    diariamente    tus    afirmaciones  positivas;  son  frases  cortas  de  logro y de éxito habladas en tiempo presente, sobre qué quieres ser.

En  segundo  lugar,  el  hábito  de  agradecer  todos  los  días.  Por  lo  menos  tres  veces  a  alguien,  por  cualquier  detalle  que  tengan  contigo. Visualizar tu futuro cada día, qué es lo que quieres lograr, enamórate de esa idea y da pasos diarios para llegar a ello.

Por  otra  lado,  el  hábito  de  meditar  o  rezar  a   diario   por   lo   menos   un   minuto   será   reconfortante.  La  recomendación  es  tener  firmeza  en  tus  propósitos  y  creer  en  tus  propios  sueños,  todas  las  maravillas  que  vemos   alrededor.   Fueron   creadas   por   el   hombre,  nacieron  del  sueño  de  alguien  que  no  se  dejó  vencer  por  el  pesimismo  de  los  demás.

Enfócate  en  lo  positivo,  recuerda  la  frase: 
“Tú  decides  como  quieres  ver  tu  mundo,    pones  el  color  a  los  cristales  de  tus  lentes  con los que observas tu vida y el universo”.

Finalmente, la última recomendación es vivir en un estado positivo y de gratitud constante que  sembrará  en  ti  mismo,  y  en  los  demás,  aquella   esperanza   y   optimismo   que      quieres para tu vida futuro.

 José Eduardo Villacís Mora /www.ideasparapymes.co