sábado, 16 de mayo de 2015

¿Usted suma o resta en su trabajo?: cómo saber si llegó el momento de dar un salto

Si su empleo ya no le permite sumar capacidades y habilidades, llegó el momento de hacer balance y ver si es el puesto o la empresa que más le conviene.



Si desde hace algún tiempo su trabajo ya no le permite multiplicar sus capacidades y habilidades, llegó el momento de hacer balance y decidir si realmente es el puesto o la empresa que más le conviene.

La empleabilidad es todo aquello que lo hace mejor en su trabajo y, lo que es más importante, que le aporta el valor añadido necesario para ascender o trabajar en otra empresa. Más que de sumar, se trata de que su actividad le permita multiplicar cada día tus habilidades y capacidades.

Como expresa Fernando Botella, CEO de Think &Action, en un artículo publicado por el sitio Expansión, se trata de “un concepto vivo, directamente relacionado con el talento y el desarrollo”. “Es necesario ponerlo en movimiento, es decir, cultivarlo, desarrollarlo y accionarlo, y de ello depende el grado de empleabilidad del profesional”, sostiene al respecto.

Poner en una balanza qué aspectos lo hacen ganar atractivo en el mercado laboral y cuáles no es el principio para definir si realmente está en el trabajo que más le conviene.

Según José Manuel Gil, experto español en gestión del cambio, “no hay que esperar a que la empresa lo dote de las herramientas necesarias para crecer. El empleado tiene que ser proactivo y, por tanto, responsable de su propio crecimiento”.

Por su parte Pilar Jericó, presidenta de Be-Up, aconseja plantearse distintas metas: “Permanecer más de tres años realizando la misma tarea no es recomendable. El trabajo tiene que ser una oportunidad de mostrarse, de presentar resultados y de hacer valer su aporte. En este sentido, que la empresa facilite formación y que reconozca su trabajo puede ser un gran multiplicador de su desarrollo profesional”, dice.

A menudo crecer cada día en el puesto de trabajo tiene mucho que ver con la autogestión de sus fortalezas. La receta que propone David Comí, director de Incrementis, consiste en “planificar, realizar el trabajo y comunicarse de forma asertiva, concreta y sobre todo con plazos establecidos, usando la fórmula ‘qué y cuándo’ a la hora de comunicarnos profesionalmente.

“No es lo mismo un ‘déjamelo, le doy una vuelta al tema y te digo algo pronto’, que un ‘dámelo, lo reviso esta mañana y hoy a las 4 de la tarde, te envío por mail el resumen’”, explica. Y agrega: “Así nuestro valor profesional aumenta porque generamos confianza”.

En opinión de Comí, el punto fundamental para permanecer en un puesto es “la credibilidad y fiabilidad profesional, lo que aporta confianza en los otros que no quieren desprenderse de usted”.

Sin embargo, la actitud no es lo único determinante para permanecer en un puesto. El entorno puede inclinar la balanza hacia uno u otro lado. Dos puntos importantes son la cultura corporativa y el modelo de liderazgo, como otros factores positivos. “Un clima y un estilo de liderazgo inspirador, cooperativo, generador de empowerment y estimulador de la toma de decisiones”, amplía.

Si el trabajo se convierte en rutina, no hay retos profesionales y se cae en la queja continua, es razón suficiente para dejar el trabajo o tratar de activar la búsqueda de un nuevo empleo.

“Igualmente si siempre está de malhumor y el estrés comienza a afectar a su vida privada es el momento de dar carpetazo”, señala Jericó. Gil menciona un elemento que parece definitivo: “Cuando la persona está quemada y deja de disfrutar haciendo una tarea. Nadie es muy bueno cuando dedica su tiempo a hacer algo que no le gusta”, concluye.

sábado, 9 de mayo de 2015

Aprende a capitalizar tus miedos en 6 pasos



¿Tienes miedo? ¡Felicidades! Estás frente a una gran oportunidad.



Quizás te suene un poco extraño, pero créeme: el miedo es como un mensajero que nos trae noticias importantes; nos previene de ciertas amenazas, y nos expulsa de la mediocridad para lanzarnos a las grandes ligas.

Sin embargo, culturalmente, se nos ha enseñado a percibirlo como una emoción negativa por lo que tratamos de evadirlo o reprimirlo a toda costa. “El miedo es para los cobardes”; “tienes que vencer el miedo”; “debes de ser valiente”: son todas creencias que descalifican dicha emoción y empeoran nuestro malestar.

Antes de tratar de vencer nuestros miedos es necesario que entendamos cómo operan y de dónde vienen.

En el libro La sabiduría de las emociones, Norberto Levy define al miedo como “la sensación de angustia que se produce ante la percepción de una amenaza.


¿Cómo funciona el miedo?


El miedo surge cuando la persona que lo experimenta no cuenta o no sabe que tiene los recursos necesarios para salir adelante.

Las amenazas son tan variadas y subjetivas como personas en el mundo. Así como hay quien tiene fobia a volar en avión, hay para quienes este mismo hecho constituye una de sus más grandes pasiones –por ejemplo para un piloto aviador–.

El miedo (al igual que las demás emociones), funciona como la señal que se enciende en el tablero de nuestro auto para indicarnos que se acabó la gasolina o existe alguna falla que es necesario arreglar.

La señal encendida no es el problema como tal, sino que nos está anunciando la existencia de un problema.


Del miedo disfuncional al funcional


La clave no está en no sentir miedo, sino en capitalizarlo al máximo, de manera que sea nuestro aliado en los momentos en que hay que enfrentarnos a diversos desafíos o salir avante de las amenazas y encrucijadas que se nos presentan a lo largo del camino.

Frecuentemente usamos la autosugestión como una forma de enfrentarlo y nos repetimos frases como: “no tengo miedo”; “yo soy valiente”; “este sentimiento no podrá vencerme”, etc. Lo que no sabemos es que entre más nos resistimos a nuestro miedo, más lo alimentamos.

¿Será el miedo una emoción exclusiva de los cobardes? ¿Las personas más exitosas o destacadas son aquellas que no tienen miedo?

El miedo no conoce exclusividades, es una condición inherente al ser humano. No respeta edades, género, raza, tamaños, nivel social o intelectual.
A continuación te damos algunas claves para usar tus miedos como un trampolín hacia el éxito:


1. No disfraces tus miedos 


Si bien la autosugestión o la negación nos pueden dar una sensación inmediata de “alivio”, en el mediano y largo plazo nos daremos cuenta de que aquel mensaje de prevención que traía nuestro miedo nos habría sido muy útil para salir bien librados de la situación que se nos presentó como amenaza.


2. Enfócate en el verdadero problema 


El error que cometemos al manejar nuestro miedo es que pensamos que éste es el problema y no logramos ver lo que nos está indicando.

Además de que tenemos que lidiar con la falsa creencia de que el miedo es sinónimo de debilidad y con el sentimiento de culpa o frustración que esto nos genera.


3. Distingue los miedos racionales de los irracionales 


Aunque como mencioné anteriormente, las amenazas son subjetivas, bien podemos analizar si aquello que consideramos una amenaza tiene o no razón de ser.

Un miedo racional es aquel que responde a una amenaza evidente, que podemos respaldar con hechos. Por su parte, un miedo irracional vive en nuestras ideas y en nuestros juicios.

Por ejemplo, si una persona te apunta con una pistola, el miedo que experimentas es totalmente racional. Por el contrario, si una persona lleva su mano al bolsillo y se acerca caminando hacia ti y tú crees que en su bolsillo hay una pistola y te va a disparar, se trata de un miedo irracional.


4. Maneja tus recursos 


Ya sean materiales, emocionales o psicológicos, para hacer frente a tus miedos, no basta con tener o generar los recursos necesarios para enfrentarlos, también es importante que reflexiones y te hagas consciente cuando ya cuentas con ellos.

Tal vez estabas tan ocupado sufriendo por tener miedo que no habías hecho un inventario objetivo de tus recursos y/o de tus opciones para conseguirlos.


5. Reconcíliate con tu miedo


Lejos de menospreciarlo; insultarlo; negarlo o reprimirlo, las personas que manejan sus miedos adecuadamente, se compadecen de este aspecto de sí mismos, reconociéndolo y entendiendo qué es lo que lo genera, desde la empatía y la aceptación; buscando generar una alianza positiva que los lleve a actuar con mayores recursos y herramientas.


6. Aprende a retirarte


Las personas que capitalizan sus miedos, también saben detectar cuando la amenaza es más grande que sus recursos y deciden no continuar en la batalla para evitar salir malheridos. Sin embargo, no asumen su retirada como un fracaso, sino como una determinación que los llevó a salir bien librados de un atolladero.

Los miedos nos llevan lejos de nuestras zonas de confort. La sensación de una amenaza nos obliga a movernos por simple instinto de supervivencia.

Una buena dosis de miedo es la antesala de grandes posibilidades y de un boleto (sin regreso) hacia el crecimiento personal.


Por: Marcela Hernández y Hernández, Coach empresarial y de vida/Altonivel.com.mx

sábado, 2 de mayo de 2015

13 pasos para realizar un plan de negocio


De acuerdo con datos de Nafin, 86% de los nuevos negocios desaparecen en dos años. Trabajar con más orden que con entusiasmo puede ser clave.


Tener dinero y 'echarle ganas' jamás será suficiente para iniciar un negocio exitoso. Si eres emprendedor o acabas de iniciar una empresa debes enfrentarte con este dato: 86% de los nuevos negocios desaparecen en los primeros dos años en México.

Existen tres formas por las cuáles quieres volverte empresario: porque tienes una idea de negocio, porque te heredaron la empresa o porque estas desesperado por obtener dinero. Y la combinación de desesperación, dinero y desconocimiento es muy peligrosa, por lo que te sugerimos trabajar más con orden que con entusiasmo. Para ello existen los planes de negocio.

Hacer una plan de negocio es como un noviazgo. Un plan de negocio debe ser capaz de decirme si el negocio es viable o no, y no jugarme en un volado empresarial mi patrimonio y el de mis socios”, afirma Horacio Mendoza, director de la Consultora de Marketing y Desarrollo Humano Mendoza, Córdova y Asociados.

Pero, ¿cómo organizar tu plan de negocios de una manera clara y concisa? Como representante de la banca de crédito Nacional Financiera durante la Semana Nacional de Educación Financiera, Mendoza explicó los 13 puntos que todo emprendedor debe considerar para iniciar un negocio o salvar una empresa en crisis.

 

1.- Descripción del negocio


Deja en claro si vas a vender productos tangibles, intangibles, o si vas a vender servicios. Recuerda que el gran promedio de ciudadanos no tenemos un excelente servicio y una buena forma para diferenciarse es la forma en que venderás tu producto.

En este aspecto también incluye cómo te constituirás: empresa, por honorarios, persona moral, con fines de lucro o sin fines de lucro. Y no olvides la selección del personal. En este punto busca que cumplan con siete características básicas: Aptitud, actitud, habilidades, experiencia, disponibilidad, honestidad y lealtad. Define al perfil que necesitas para cada puesto.

En su página de Internet, Nafin ofrece herramientas para orientarte en tu proceso: ¿Cómo iniciar un negocio? Haz clic aquí.

 

2.- Nichos de mercado deseados


Define claramente el perfil del cliente al que quieres venderle. Si es persona moral, Nacional Financiera te recuerda tres criterios básicos: plaza, giro y número de empleados. Si es persona física piensa en su edad, sexo, estado civil, actividad, nivel socioeconómico, pasatiempos y en algunos casos la religión.

“El cliente ideal es el que necesita o desea tu producto o servicio, y puede pagarlo”.

¿Cómo definir a tu mercado potencial? Con Investigación de Mercados ¿Por qué?

1. Para identificar las necesidades del producto o servicio en mercados nuevos o existentes.
2. Para desarrollar una estrategia de venta.
3. Para pronosticar su tendencia de ventas.
4. Para estudiar las adquisiciones de materias primas y materiales
5. Para programar producción, ventas y distribución.
6. Para analizar las actitudes del consumidor.
7. Para conducir campañas promociónales.
8. Para establecer el monto del capital requerido.
9. Para planear utilidades.


¿Cuáles son las preguntas que debes incluir? Descarga el PDF aquí.

 

3.- Selección de la cobertura territorial del negocio


Encuentra el equilibrio financiero. Suma tus costos mensuales, más tus gastos mensuales y esto tiene que ser igual a tus ventas mensuales. Teniendo el equilibrio agrega la utilidad. Calcula cuántos productos tienes que vender para 
llegar a la meta, posteriormente el número de clientes conviértelo en cuadras, colonias, delegaciones y en algunos casos estados.

Llevar una contabilidad te dará certeza en tus números y en tu administración. ¿Cuáles son los principales renglones del balance general y el manejo de tu flujo de efectivo? Descarga el PDF sobre contabilidad aquí.

 

4.- Definición del posicionamiento del negocio deseado


Este punto refiere al lugar que ocupa tu marca en la mente de los posibles clientes. Puedes posicionar tu marca por juventud, innovación en el mercado, antigüedad, experiencia en el mercado, precio bajo, exclusividad, o referencia al líder.

 

5.- Propuesta única de negocio


La promesa que realices a tus clientes debe tener un resultado medible, tangible y verificable (“En seis meses hablas o hablas”, de Quick Learning; “En 30 minutos llega tu pizza o es gratis”, de Domino’s). Aquello que puedas medir, sea rentable y lo puedas cumplir hazlo. Si no puedes, mejor no te metas.
La promesa que realices a tus clientes debe tener un resultado medible, tangible y verificable

 

6.- Inversión básica para iniciar el negocio


Este punto es de sumas y restas y para ello hazte esta serie de preguntas: ¿Cuánto dinero necesito para poner mi negocio o para hacer crecer mi negocio? ¿Cuánto tengo? ¿Cuánto me falta? ¿A quién se lo voy a pedir? y ¿Cuánto me va a costar?

Te sugerimos utilizar la calculadora del rendimiento de tu inversión para tener más claridad sobre tu inversión. Ahora, ¿quieres un crédito? ¿Eres sujeto de crédito? Usa el simulador de Nafin.

 

7.- Metas financieras


Tienen que cumplir con cuatro condiciones: Específicas, medibles, alcanzables y compatibles. Al decir compatible debes responder ¿el mercado necesita mi producto? ¿Puedo fabricarlo? y ¿Puedo entregarlo?

 

8.- Qué vender para alcanzar las metas financieras


Horacio Mendoza señala que en este punto es donde entra el papel de un empresario que es experto en lo que hace. No se trata de empujar productos o servicios, sino adecuarte a lo que requiere el cliente, porque como empresario dependes de que te compren, que te vuelvan a comprar y te recomienden.

Ahora, no te olvides que también existe el método Lean Startup, cuya metodología recomienda no invertir en una estructura muy pesada y focalizarse mucho en el cliente, en determinar si existen clientes o usuarios para nuestro producto, si es sustentable, si es factible.

 

9.- Definición inicial de precios


Para definir bien tus precios debes tomar en cuenta tres letras “c”:

Costos: Costos unitarios + gastos unitario + utilidad esperada.

Competencia: Investigar cuál es el precio más bajo, cuál es el más alto y el promedio de mercado. Una buena estrategia, según Nacional Financiera, es entrar ligeramente por debajo del precio promedio.

Capacidad de pago de mi cliente potencial: Realízate la pregunta ¿Mi consumidor lo puede comprar?

Te recomendamos leer: 9 elementos esenciales en la definición de precios

 

10.- Medios de marketing para el negocio


El medio que vas a utilizar lo define tu nicho de mercado. Para Nacional Financiera existen dos grandes grupos de clientes: el tradicional y el digital. Al tradicional se le vende a través de medios como radio, prensa, televisión, en los que no hay una interacción con el cliente. Pero el digital es generalmente un cliente más informado y la estrategia debe procurar la interacción.

 

11.- Metas de marketing


Destina el 3% de tus ventas para invertir en publicidad y promoción. La publicidad da razones y la promoción incentivos. Horacio Mendoza te sugiere hacer campañas de promoción tanto cuando tengas ventas bajas como ventas altas, en este último caso con el fin de incrementar tu cartera de clientes.

 

12.- Metas para el desarrollo de nuevos productos


Nacional Financiera sugiere basarte en tres fuentes para este punto:

Pregunta a tus clientes. Generalmente el 20% de los clientes te dan el 80% de tus ingresos. Cuestiona a este 20% sobre qué tipo de productos y servicios les gustaría ver.

Identifica al mejor. Sigue la llamada ‘Tecnología de lo obvio del milagro japonés’: Identifica al mejor, imita al mejor y supera al mejor.

Creatividad. El genio de Apple Steve Jobs decía: “El mercado no sabe lo que necesitas hasta que tú se lo muestras”. En este punto tienes que ser comercialmente irreverente.

 

13.- Materiales de promoción


Lo primero que debe aparecer en la publicidad no es qué vendes, qué haces, qué ofreces, quién eres o tus precios, sino responderle a tus clientes qué hace tu producto por ellos. “La gente no compra taladros de 16 mm, sino agujeros de 16 mm. No vendas el proceso, no vendas el camino, sino vende el destino”, afirma Horacio Mendoza.
“La gente no compra taladros de 16 mm, sino agujeros de 16 mm. No vendas el proceso, no vendas el camino, sino vende el destino”
Nacional Financiera te sugiere actualizar tu plan de negocios cada año. “Lo que hiciste el año pasado para tener éxito, este año ya no es suficiente”.

“Este plan ayuda a afinar la idea, identifica variables críticas de éxito, facilita el desarrollo del proyecto, da enfoque y dirección, es una herramienta para dirigir el negocio”, asegura Mendoza, quien lleva nueve años representando a Nacional Financiera y además trabaja para la Escuela Bancaria y Comercial, gobiernos de distintos estados y otras empresas.


Para finalizar, el consultor te recomienda dos bibliografías: El plan de negocios, de Antonio Bourello; y Posicionamiento, de Al Ries y Jack Trout.

 

sábado, 25 de abril de 2015

Los 10 errores que pueden ‘quemar’ a un gran líder

Liderar un grupo, una organización o una empresa no es nada fácil.




Para liderar hay que motvivar constantemente al equipo, gestionar conflictos y administrar el trabajo para que los engranajes de la compañía funcionen bien. Para que un buen líder cumpla con su tarea hay una serie de ‘pecados’ en los que no puede caer.

Para el conferenciante y escritor Dabiel Godri, un líder es aquella persona que los otros necesitan cuando tienen un problema, según un artículo publicado por el portal MBA & Educación Ejecutiva. “Por eso, el líder necesita estar preparado. Si el jefe no está preparado para asumir ese cargo, hay grandes posibilidades de que el equipo se desmotive o el trabajo no genere buenos resultados”, asegura. Godri, experto en la materia, ha detallado las diez características que indican la falta de preparación de un líder:

1. No comunicarse bien. El líder debe ser una persona capaz de comunicar las cosas buenas y malas en un tono bastante aséptico, sin resultar demasiado apasionado o agresivo. Algunos son tan duros que causan miedo entre los trabajadores. Además, el líder debe saber adaptar su forma de comunicarse a las distintas situaciones.

2. Estar desmotivado. La motivación es vital para el liderazgo porque garantiza que los empleados se sientan seguros y comprometidos a dar lo mejor para la empresa. Los empleados absorben parte de la energía de su superior, así que incluso en tiempos de crisis deben ser capaces de asumir una postura mental capaz de motivar a sus empleados. Si los trabajadores están desmotivados la situación de crisis en la empresa puede empeorar.

3. Estar estresado. Un jefe estresado contagia, desanima y entristece a su equipo. La gente que sufre de estrés a menudo se obsesiona con las cosas que no puede controlar, focalizan todo en sí mismos y se sobrecargan de trabajo con facilidad. Los jefes estresados, además de perjudicar a su equipo, se están haciendo daños a sí mismos, ya que es un problema de salud que debe ser tratado por un médico.

4. Hablar mucho y escuchar poco. Un buen líder debe estar atento a las críticas y a las necesidades de su equipo. Si sabe escuchar a sus empleados mejorará las relaciones y las humaniza. Un líder que sepa atender a las quejas de su personal generará confianza y motivación a sus empleados. En cuanto a hablar, hay que hacer solo lo que sea necesario y en el momento adecuado; además de no incomodar a los empleados con absurdos reclamos o elogios.

5. Ser cómodo. La comodidad nos impide luchar por los cambios e impide que no veamos las oportunidades. La gente cómoda, explica el artículo, piden mucho y trabaja poco, lo que provoca una desmotivación del grupo y hace que los resultados positivos sean más difíciles de alcanzarse.

6. Ser manipulador. Hay que saber diferenciar entre la influencia y la manipulación. Muchos líderes manipulan a sus empleados, a veces incluso con un abuso verbal, para conseguir lo que quieren. El líder debe influir en los trabajadores para buscar lo que es adecuado para la firma, pero jamás obligarlos.

7. Ser mandón. Liderazgo no es sinónimo de mandar. Por lo general, las personas mandonas son impacientes y perfeccionistas, mientras que un buen líder sabe dar órdenes en el momento adecuado y de la manera correcta. Un buen líder no nocesita demostrar su liderazgo con nadie, por lo que no existe la necesidad de estar dando órdenes todo el rato. El buen líder entiende que tiene que dar libertad a sus trabajadores para que ellos tomen el control también y entender que no todo tiene que ser a su manera.

8. Olvidarse de los otros. Por más espíritu de liderazgo que una persona tenga, nadie trabaja solo. El éxito de un proyecto o de una empresa no depende solo de un líder sino de un equipo formado por muchas personas. El líder necesita reconocer la importancia y el valor de todas ellas.

9. Ser arrogante. Las personas arrogantes, que suelen ser frías y abusan de su autoridad, no respetan y disuaden a la gente en lugar de unirlas. La arrogancia únicamente desgasta y destruye las relaciones y los negocios. Un líder humilde puede movilizar a su equipo para lograr el objetivo propuesto. Es necesario adoptar una postura próxima a los empleados. Para controlar no es necesario faltar el respeto, menospreciar o verse más grande y mejor.

10. Tener un desequilibrio emocional. Un líder tiene muchas preocupaciones y ocupaciones, por lo que necesita ser flexible para tener diferentes enfoques en las distintas situaciones, tanto dentro como fuera de la empresa. Por tanto, debe estar preparado para todo esto. Los líderes demasiado fríos o emocionados suelen destruir a sus equipos. Aunque el liderazgo sea algo que se aprende con la práctica, la preparación emocional es la clave. No se puede ser un buen líder sin ser un buen empleado.


 

sábado, 28 de marzo de 2015

7 tips para fortalecer tu mente empresarial


No cualquiera puede ser un líder exitoso, debes saber reaccionar ante el estrés, el cambio y la incertidumbre para crecer junto con tu empresa.



Puedes ser el efecto (sin poder) de tu negocio o actuar como la causa (con poder) del mismo. Para dirigirte hacia el triunfo, debes hacer un análisis emocional para tener una mentalidad resistente al estrés, cambio e incertidumbre. Aquí hay siete ecuaciones psicológicas que pueden ayudarte a fortalecer tu mentalidad empresarial.

1. Introspección + Observación = Conciencia emocional
 
Ser introspectivo significa ver hacia tu interior y examinar tus pensamientos y emociones. Observar es el acto de tomar una visión de ti mismo para saber qué hacer cuando alcances grandes niveles de éxito. Este tipo de auto análisis elimina la interferencia de las emociones inmaduras, las cuales hacen que caigas por miedo o por ser impulsivo o indeciso en el negocio.

El resulto de la auto conciencia es la admirable cualidad de ser capaz de pensar de forma independiente, lo cual te da el poder de depender exclusivamente de la observación de tu propio estado mental para triunfar. Con la auto conciencia no te da miedo ser diferente, aceptas la singularidad de tu mente, la originalidad de tus ideas y tu habilidad para razonar a pesar del cambio, ya sea negativo o positivo.

2. Enfoque + Compromiso = Avance
 
El enfoque es medido de acuerdo con la habilidad de evitar las distracciones y hacer énfasis en lo que se necesita hacer en tu negocio para seguir avanzando. El compromiso es una medida del enfoque, ya que pone una acción importante detrás de tus metas elegidas sin dudar la intención.

El trabajo realizado deliberada, consciente e intencionalmente con mucho enfoque se suma en el resultado de saber cómo avanzar en el negocio. El avance es el resultado de estar consciente de cada decisión y movimiento hecho para alcanzar tus metas de forma calculada.

3. Honestidad + Profesionalismo = Buena reputación
 
La honestidad es una medida de integridad para hacer lo que dices que vas a hacer cuando lo dices y darle seguimiento a los retrasos o avances informando a todos. La información falsa no sirve, ya que destruye la integridad de la ecuación del negocio. El profesionalismo es la medida de la capacidad y habilidades en tus negociaciones con otros y la forma en la que ejecutas tu know-how de una forma confiable.

Con honestidad y profesionalismo desarrollas una buena reputación. Debido a que el boca en boca es todo en los negocios, no hay nada que pueda reemplazar una buena reputación. La gente exitosa entiende que la reputación tiene más valor para otros que su negocio actual. De esta forma, si las personas te respetan, seguro respetarán tu marca. Para ser exitoso debes aceptar la idea de que tú eres tu producto más importante.

4. Gracia + Estrategia = Soluciones
 
La gracia es la medida de estar calmado en una situación estresante. Ese estado mental te ayuda a superar sin esfuerzo los problemas, obstáculos y negociaciones difíciles. La estrategia es una medida de cómo llegas esas alturas en tu negocio bajo la sombrilla de la incertidumbre.

Las estrategias inteligentes deben estar en sintonía con los patrones del comportamiento empresarial para obtener lo que quieras. La desesperación mata la estrategia y elimina las soluciones. Cuando tengas la mentalidad empresarial para acercarte a la incertidumbre con gracia y conocimientos de lo que se debe hacer para tocar suelo firme, tendrás éxito y soluciones como resultado.

5. Creencias + Acción = Intrepidez
 
Una buena mentalidad empresarial viene de creer en ti mismo, tu propósito y la dirección que persigue tu negocio. Una creencia firme es el gerente de los enemigos de la duda y el retraso. El único momento para retrasarse en los negocios es cuando se usa como estrategia para obtener una meta deseada y en ese caso el retraso se mide con la paciencia. Cuando el retraso viene de la duda, el éxito es veneno.

No hay resultados sin acción. Ésta puede ser resumida como el coraje de crear un movimiento medible hacia la meta. Es la expresión de tu creencia. Para que las acciones sean atrevidas, las creencias deben ser fuertes y determinantes. Esto es la intrepidez.

6. Atención + Este momento = Atención plena
 
Para ser muy exitoso, pon toda tu atención a las situaciones y circunstancias laborales. Para ser la causa de tu éxito, dale atención a escuchar, observar y reunir la información pertinente antes de formar opiniones y tomar decisiones. Todas las partes de un negocio requieren de atención y, para ser muy bueno, no puedes dejar en el olvido una parte del negocio.

Este momento es el que tienes para maximizar. Para ser la causa de tu destino ten la mentalidad para entender que lo que pase ahora determinará lo que suceda mañana. Con gran atención al presente, creas un estado psicológico impermeable en contacto con todos los aspectos de tu negocio. Cuando estés completamente presente en éste, serás practicamente imparable.

7. Habilidades de las personas + Conocimiento = Liderazgo
 
En su centro, los negocios tienen todo que ver con las relaciones. Para ser exitoso debes dominar el arte de crear tu propio camino mientras te abres a escuchar y desarrollar relaciones que sean mutuamente buenas y basadas en la integridad, todo al mismo tiempo. Además, para guiar a un equipo de manera efectiva debes ser alguien que otros quieran seguir.

Para tener una buena mentalidad empresarial, debes conocer muy bien tu campo. Nunca creas que ya conoces todo. Para que seas la causa de tu éxito, no existe un límite de conocimiento. La sabiduría es poder. Con eso te vuelves más inteligente y puedes identificar cosas nuevas en tu campo, te educas constantemente y vas a la delantera.

El conocimiento emparejado con ciertas habilidades te convierte en un gran líder. Esto te da la oportunidad de educar a todos los que estén a tu alrededor y de guiar a las personas que sean tus socios.

Soyentrepreneur

5 habilidades que debe reforzar para el desarrollo de su carrera


El ámbito laboral actual viene atravesando una completa reconfiguración en su estructura, objetivos y desafíos.




Hay profesiones que no existían hace cinco años y perfiles laborales que cambian de acuerdo a las necesidades del mercado.

Asimismo, la dinámica dentro de las compañías es más flexible, se populariza el trabajo virtual, las empresas buscan talento más allá de sus fronteras, la estructura organizacional es menos rígida, hay más interés en el bienestar del trabajador como individuo y surgen nuevas formas de compensación, relata en una columna publicada en CNNExpansión Fernando Calderón, director de Marketing y Relaciones Públicas de OCCMundia.

En este sentido, la firma privada Deloitte compartió sus predicciones sobre cómo el área de Recursos Humanos redefinirá los lugares de trabajo durante este año. Una de éstas es que el aprendizaje corporativo se transformará y tomará más importancia, demostrando que la especialización de la fuerza laboral repercute notablemente en los negocios y en toda la economía.

De acuerdo con un estudio publicado por la Universidad de Oxford en 2013, dicha especialización afectará el empleo, ya que casi la mitad de los puestos de trabajo que existen hoy en día serán eliminados en los próximos 10 años o cambiarán radicalmente.

Ante esto, hay una amplia gama de temas para el aprendizaje corporativo actual. Algunos de las más importantes son las habilidades de desarrollo personal, habilidades técnicas y capacidad de gestión y trabajo en equipo. La especialización y actualización a través de cursos online siguen siendo la gran tendencia.

Las cinco habilidades que se deben reforzar a través del aprendizaje, según Calderón, son:

1. Comunicación efectiva
Si usted no la tiene naturalmente, debe de buscar opciones de aprendizaje en comunicación verbal y escrita. Ésta es fundamental para buscar un empleo o desempeñarse exitosamente en su profesión.

2. Competencias digitales
La tecnología no es sólo una gran aliada sino es imprescindible hoy en día para simplificar su trabajo y desempeñarse eficientemente en el mismo.

3. Relaciones Interpersonales
La inteligencia emocional y la capacidad de establecer relaciones laborales positivas son clave para su desarrollo y el funcionamiento de las empresas.

4. Liderazgo
Es una habilidad que sin duda debe trabajar y desarrollar. No importa el nivel que tenga, un líder es quien tiene la capacidad de tomar decisiones acertadas para un grupo de trabajo, inspirando al resto a alcanzar una meta en común.

5. Habilidad para tomar decisiones
No es necesario tener un puesto de alta jerarquía para mostrar poder de decisión. Se puede mostrar esta habilidad al trabajar con cierta independencia y realizar propuestas para resolver los problemas que identifica en su área.

sábado, 21 de marzo de 2015

10 comportamientos de la gente auténtica

Esta cualidad que podría ayudar a tantos emprendedores a triunfar está en peligro de extinción. Aumenta tu confianza y atrévete a brillar.



Ya sea que estés construyendo un negocio o una red, siempre querrás buscar a personas que sean genuinas. Después de todo, nadie quiere trabajar o pasar tiempo con alguien falso.  En caso de que tengas dudas, genuino significa actual, sincero, honesto. La gente genuina actúa más o menos igual por dentro y por fuera. Desafortunadamente, es una cualidad difícil de discernir. El problema es que todas las interacciones humanas son relativas. Todas son una función de cómo nos percibimos los unos a otros a través de una mirada subjetiva.

Ser genuino es una cualidad poco común. En un mundo lleno de gente falsa, adictos a los medios, personas virtuales, pensadores positivos y marcas personales, todos quieren lo que no pueden tener y nadie está contento con su vida.

Para ayudarte a identificar esta raza extraña, así es como la gente genuina debe comportarse:

No buscan la atención. No necesitan que les alimenten el ego. Los que buscan llamar la atención tienen un agujero que debe llenarse pero las personas genuinas tienen confianza en ellas mismas.

No les preocupa caerte bien. La necesidad de ser querido viene de la inseguridad y el narcisismo. Crea una necesidad de manipular tus emociones y las de los demás. La gente con confianza es auténtica. Si te caen bien, qué bueno, si no, también está bien.

Se dan cuenta cuando los demás son falsos. Tal vez la gente ingenua puede ser fácilmente engañada, pero la genuina no. Están concientes de la realidad y eso les da una base en la que pueden darse cuenta cuando las cosas no tienen sentido. Hay una gran diferencia.

Se sienten cómodos con ellos mismos. A sus 70 años, el actor Leonard Nimoy dijo que estaba más cerca que nunca de estar cómodo con el mismo, al igual que Spock. La mayoría de nosotros luchamos contra eso. Como dijo una vez David Thoreau “Las masas llevan una vida de desesperación en silencio”.

Hacen lo que dicen y dicen lo que sienten. No tienden a exagerar. Cumplen sus promesas. No analizan sus palabras o las endulzan. Si necesitas escuchar la verdad te la dirán, aunque sea duro para ellos decirlo y que tú lo escuches.

No necesitan muchas cosas. Cuando estás cómodo contigo mismo, no necesitas de cosas para ser feliz. Sabes dónde encontrar la felicidad, dentro de ti, en los demás, en tu trabajo. Encuentras la felicidad en las cosas más simples.

No tienen la piel delgada. No se toman todo tan seriamente, así que no se ofenden por lo que dicen los demás.

No son tan modestos u orgullosos. Al tener confianza en sus fortalezas, no necesitan presumirlas. Asimismo, no muestran falsa modestia. La humildad es una característica positiva, pero es aún mejor ser directo.

Son consistentes. La gente genuina puede ser sólida, sustancial o pesada. Se conocen bien y están en contacto con sus emociones, son más o menos predecibles, en el buen sentido.

Practican lo que predican. No van a aconsejar a alguien que haga algo si ellos no lo harían. Después de todo, la gente genuina sabe que no es mejor que los demás, así que no está en su naturaleza ser autosuficiente.

Estas personas se ven a sí mismas como los otros lo harían si fueran observadores objetivos. No hay mucho procesamiento, manipulación o control entre lo que está en su cabeza y lo que la gente ve y escucha.

Una vez que la conozcas, la gente genuina es más o menos consistente con la forma en la que en un principio decían que eran. Lo que ves es lo que obtienes. Es triste que actualmente una cualidad tan positiva esté en riesgo de desaparecer. No sólo cada vez es más difícil encontrarlo en otros, sino que es más complicado ser genuinos con nosotros mismos.

Por Steve Tobak/Soyentrepreneur